miércoles, 13 de octubre de 2010

HIDRATOS DE CARBONO O GLÚCIDOS

Es uno de los 3 macronutrientes fundamentales que debemos tomar en nuestra dieta diariamente. Tienen como función principal aportar energía. Pueden encontrarse en forma de almidones o como azúcares sencillos, por ejemplo, la glucosa.
Cuando comemos alimentos de origen vegetal, el almidón es hidrolizado liberando las moléculas de glucosa que nuestro cuerpo utiliza para obtener energía.
La glucosa proporciona casi toda la energía que utiliza el cerebro diariamente. La glucosa y su forma de almacenamiento, el glucógeno, suministran aproximadamente la mitad de toda la energía que los músculos y otros tejidos del organismo necesitan para llevar a cabo todas sus funciones.
Uno de los aspectos menos satisfactorios de las dietas de las sociedades desarrolladas es la importante disminución producida en la ingesta de hidratos de carbono, consecuencia del menor consumo de algunos alimentos de origen vegetal (pan, patatas y leguminosas, principalmente). Se recomienda que la dieta equilibrada y prudente incluya más de un 55% de la energía total consumida en forma de hidratos de carbono, principalmente complejos, pues está claro su papel en el control del peso corporal y, junto con otros componentes de los alimentos de origen vegetal, en la prevención de la enfermedad cardiovascular, de la diabetes, de algunos tipos de cáncer y de algunos trastornos gastrointestinales.
Se recomienda igualmente que el aporte calórico de los azúcares sencillos sea inferior al 10% de la energía total consumida.  Por un lado, pueden contribuir a reducir la concentración de nutrientes de la dieta y aumentar la probabilidad de deficiencias nutricionales pues pueden considerarse como una fuente de calorías vacías. En segundo lugar, un consumo excesivo, junto con otros factores, puede aumentar el riesgo de caries dental.
En conclusión: debemos tomar hidratos de carbono en su justa proporción, al igual que necesitamos las grasas y las proteínas. La proporción de hidratos en la dieta será diferente según que nos encontremos o no en nuestro peso ideal. Es equivocado pensar que para perder peso debemos eliminar los hidratos de nuestra dieta.

EQUIVALENCIA DE DIFERENTES ALIMENTOS RICOS EN HIDRATOS:
Los siguientes alimentos son más o menos equivalentes en sus cantidades de hidratos y proteínas. La cantidad de grasa que contienen es mínima y, además, son equivalentes en calorías, en las cantidades que se indican de cada uno:

CANTIDAD DE PASTA OBTENIDA A PARTIR DE 40g DE PASTA  CRUDA.
TIENE 140Kcal Y 5g DE PROTEÍNAS

ESTE VASO DE AGUA CONTIENE 40g DE PASTA CRUDA


ÚSALO COMO REFERENCIA PARA MEDIR LA CANTIDAD DE PASTA.



CANTIDAD DE ARROZ OBTENIDA A PARTIR DE 40g DE ARROZ CRUDO.

TIENE 135 Kcal Y CASI 3g DE PROTEÍNAS
ESTE VASO DE AGUA CONTIENE 40g DE ARROZ CRUDO


ÚSALO COMO REFERENCIA PARA MEDIR LA CANTIDAD DE ARROZ.



ESTAS 2 TOSTADAS DE PAN SON 60g DE PAN Y TIENEN 140 Kcal Y 5g DE PROTEÍNA
(NO ESTAMOS TENIENDO EN CUENTA EL ACEITE AÑADIDO A ESTE PAN)









ESTA PATATA DE 200g ES UNA PATATA MEDIANA Y TIENE 140 Kcal






viernes, 1 de octubre de 2010

LAS DIETAS


Tenemos que tener en cuenta que por cada década de edad, a partir de los 40 años, el metabolismo se reduce entre un 5 y un 10%, es decir, nuestro organismo disminuye la capacidad que tiene de quemar calorías.
Cuando hablamos de Alimentación Equilibrada le damos una importancia fundamental a que las calorías que aportan los nutrientes se encuentren en unas cantidades y proporciones adecuadas: las proteínas 10-15%, las grasas 30-35%, los hidratos 55-60% y las cantidades adecuadas de vitaminas y minerales. La razón es que todos estos elementos dan lugar conjuntamente a un máximo aprovechamiento y óptimo funcionamiento de nuestro cuerpo.
Cuando planteamos una dieta, hacemos, temporalmente, cambios en las proporciones anteriores, con el fin de que el organismo modifique su funcionamiento y se encamine a la eliminación de materia grasa, almacenada en exceso.
El fin de una dieta es perder grasa y no peso. Obviamente, en la mayoría de los casos ambas cosas ocurren a la par. No obstante, debemos concentrarnos en observar el porcentaje de grasa perdido y no los kilogramos que indica la báscula.
Las modificaciones que se hacen en la dieta para conseguir una pérdida de peso, deben hacerse cuidadosamente, por el profesional adecuado. De otra forma nos llevará a una posible pérdida rápida de peso, con posible desnutrición asociada y con un efecto rebote que hará que a corto o medio plazo recuperemos el peso perdido o incluso lo incrementemos.
Aún, cuando seamos capaces de perder peso rápidamente, lo difícil será saber como manternos en el tiempo. En esta etapa será fundamental la educación nutricional. Mantener el peso ideal es un objetivo de por vida, nos servirá para vernos bien y sentirnos a gusto, encontrarnos ágiles y activos y prevenir enfermedades.
Dado que la Alimentación no es una ciencia exacta, continuamente se llevan a cabo ensayos clínicos y otros estudios que nos aportan nuevos conocimientos y  nuevas pautas para seguir en alimentación. Por este motivo, continuamente, se establecen cambios en las recomendaciones, la pirámide de la Alimentación se modifica periodicamente, etc...
Por todo ello, debemos plantearnos el control del peso como una carrera de fondo, continuada, sin perder los objetivos. Como en todos los procesos, habrá altibajos y mejores y peores días. No nos desanimemos con esto. Comer es una actividad que realizaremos toda nuestra vida y, por ello, debemos de intentar mejorarla sin prisa y sin desánimo.
ERRORES FRECUENTES EN LAS DIETAS NO PROFESIONALES:
Estas dietas, que suelen ser recomendadas por personas ajenas a la medicina, muy frecuentemente famosos, promueven la pérdida de peso debido a que son hipocalóricas, pero son dietas desequilibradas, que no pueden ser seguidas a largo plazo y con escasos argumentos científicos que las respalden. En los últimos años, por ejemplo, han vuelto a estar de actualidad las dietas con bajo contenido en carbohidratos (Atkins, South Beach), las dietas hiperproteicas (Zona, Hollywood, Scarsdale) y las dietas de bajo índice glucémico (Sugar Busters). Multitud de dietas podrían considerarse heterodoxas, por su escaso o nulo aval, lo que no es impedimento para su amplia aceptación social y su difusión en los medios de comunicación. Entre ellas, podemos destacar las dietas disociadas (como la de Montignac), las cronodietas, las dietas basadas en el análisis ALCAT, y otras basadas en teorías “pintorescas”, como la del grupo sanguíneo, la de la alcachofa, la de la “sopa quemagrasa” o la dieta 3D o Spoonlight de Karl Lagerfeld.
UN EJEMPLO DE ESTAS DIETAS:  "DIETA DE ATKINS"
(SEGÚN LA SOCIEDAD ESPAÑOLA PARA EL ESTUDIO DE LA OBESIDAD)
En su dieta se excluyen todos los alimentos a base de glucosa (azúcar y productos azucarados, féculas, legumbres, frutas y leche, bebidas azucaradas y alcoholizadas). Se puede comer mantequilla, crema, yogures y queso; las verduras verdes se limitan a 50 gramos por comida. Todo lo demás puede ser consumido a discreción. Por tanto, las comidas típicas de esta dieta serían: carne, pescado, huevos, queso. La mayonesa, la mantequilla y los aceites pueden consumirse a discreción.
Valoración de la dieta de Atkins: no parece que las dietas con muy bajo contenido en carbohidratos representen un mejor abordaje para la pérdida de peso y, sin embargo, aún está por confirmar su seguridad a largo plazo. Si nos referimos a la calidad de las dietas con muy bajo contenido en carbohidratos, este patrón de dieta implica una ingesta excesiva de grasa, especialmente saturada, y colesterol, y deficitaria en fibra (con un problema asociado de estreñimiento), tiamina, vitaminas A, E y B6, calcio, magnesio, hierro y potasio.

lunes, 27 de septiembre de 2010

CENA EQUILIBRADA

Tendrá el 20-25% de las calorías de todo el día, es decir, las mismas o menos que el desayuno. Para una dieta de 1800Kcal serán 360-450Kcal en la cena.
Sin embargo, a diferencia del desayuno, disminuiremos las calorías aportadas por los hidratos de carbono y las grasas, aumentando las aportadas por las proteínas. La razón de esto es que los hidratos y las grasas que no utilice el organismo durante la noche, los acumularemos en forma de grasa. Además, las proteínas tienen mayor poder saciante.
Vamos a verlo con un ejemplo:


Este revuelto de espinacas, champiñones y 1 huevo tiene sólo 160Kcal. Podríamos tomar una pequeña cantidad de pan (20g = 2 dedos de ancho de una barra normal) y dos yogures desnatados sin azúcar y el total sería de 300kcal.
Lo que debemos tomar a la cena serán platos que consten fundamentalmente de verduras. Además: carne, pescado o huevo y lácteos (leche desnatada o yogur).
Los hidratos los limitaremos mucho a la cena. Por ello debemos limitar al máximo el arroz, pan, patata, pasta, cereales... Podremos añadir un poco de estos alimentos al plato pero no serán componentes principales, por ejemplo: un poco de pasta en una ensalada, un poco de patata en una menestra...

Un ejemplo de ensalada que sí nos conviene como primer plato en la comida, pero no es el más adecuado para la cena:

Contiene lechuga, tomate, pasta, vinagre y aceite. Aunque sólo tiene 220Kcal, conviene que la pasta se encuentre en menor cantidad que en el ejemplo y sí le añadiremos otros alimentos de tipo proteico: huevo cocido, pollo magro, jamón cocido, gambas o incluso fruta en cantidad moderada: un poco de piña, media manzana, etc...

viernes, 17 de septiembre de 2010

GRASAS EN EL DESAYUNO

Vamos a fijarnos en las calorías de varios alimentos y su cantidad y tipo de grasa. En una dieta de 1800Kcal, dispondremos de 450Kcal y 15g de grasa en un desayuno.
Las grasas son elementos estructurales e indispensables, pues forman parte de las membranas de las células. Contienen vitaminas (A, D, E y K). Contienen ácidos grasos, que el hombre no puede sintetizar, con un papel esencial, principalmente en el sistema nervioso (del que forma parte el cerebro). Las dividimos en 3 grupos:
-saturadas: no deben superar el 25% del total de la grasa. Se encuentran en la grasa animal (carne, embutido, leche, mantequilla...) y en grasas vegetales de coco y palma (muy usadas en la industria para la fabricación de galletas, bollería...). Se las considera "grasas malas" por sus efectos sobre el sistema cardiovascular y por su relación con la elevación de los niveles de colesterol. Sin embargo, deben estar en la dieta en su proporción adecuada.
-monoinsaturadas: estarán en una proporción del 50% de las grasas. Es principalmente el aceite de oliva. Se las considera "grasas buenas" por sus efectos beneficiosos en el organismo.
-poliinsaturadas: estarán en un 25%. Las contienen los pescados, los frutos secos, los aceites vegetales de maíz, girasol y soja. Contienen ácidos grasos indispensables para el organismo y cardiosaludables.


Esta galleta de chocolate tiene 70Kcal y 3g de grasa.
Esta grasa es mayoritariamente saturada.







Este croissant tiene 400Kcal y 18g de grasa.
Esta grasa es mayoritariamente saturada.






Estas nueces tienen 130Kcal y 13g de grasa. Esta grasa es principalmente poliinsaturada.
Estos 40g de cereales tienen 160Kcal y 3g de grasa. Esta grasa es saturada.








Esta tostada de 70g tiene 190 Kcal y menos de 1g de grasa.
Este sobao tiene 90 Kcal y 5g de grasa. Las grasas se reparten por igual entre saturadas y monoinsaturadas.
Esta muffin tiene 260 Kcal y 14 g de grasa. Esta grasa es principalmente poliinsaturada.
Un churro de 16g (el habitual) tiene 35 Kcal y 3,2 g de grasa. Esta grasa es principalmente monoinsaturada y poliinsaturada.
Recuerda que en el desayuno hay otros alimentos que contienen grasa: la leche, la mantequilla, el cacao en polvo... echa cuentas y no te pases de los 15g de grasa!!

miércoles, 15 de septiembre de 2010


Aquí tenemos un ejemplo de un buen desayuno: FRUTA + LÁCTEOS + CEREAL.
Es sólo uno de los muchos y diferentes desayunos equilibrados que se pueden preparar. Ningún desayuno es el "perfecto", debemos tratar de variar los alimentos y no tomar todos los días los mismos.
Podemos, por ejemplo, escoger 2 buenos desayunos equilibrados, que nos gusten, que se adapten a nuestros horarios, y alternarlos en diferentes días.

VENTAJAS DE ESTE DESAYUNO:
  1. Los cereales son rápidos de preparar, son muy saciantes, hay gran variedad en el mercado, están enriquecidos en vitaminas y minerales, por lo que aportan muchos nutrientes variados.
  2. La naranja aporta mucha Vitamina C, al igual que otras muchas frutas que podemos escoger (kiwi, mandarinas, fresas...).
  3. Los 2 yogures aportan gran cantidad de calcio, proteínas...
LOS INGREDIENTES SON LOS SIGUIENTES:
  • Una naranja (230g).
  • Un bol grande de cereales (50g).
  • 2 yogures desnatados naturales.
ANÁLISIS DEL MENÚ:
  • 380 Kcal.
  • Calcio: 456mg (aproximadamente la mitad de los requerimientos de calcio diarios).
  • Vitamina C: 121mg (cubre el total de las necesidades diarias).
  • Ácido fólico: 275mcg (más de la mitad de las necesidades diarias de mujeres de todas las edades, excluyendo embarazadas y madres lactantes).
  • Hierro: 4,23mg (el 40% de las necesidades diarias del hombre y el 25% de las de la mujer).
  • La naranja entera aporta fibra y facilita la absorción de hierro de los cereales.
COMPARACIÓN CON OTROS DESAYUNOS SIMILARES:


La única diferencia es que la naranja de 230g, se sustituye por un zumo de 2 naranjas (en total 450g).
Este desayuno contiene 440 Kcal y cantidades más altas de Vitamina C, hierro y ácido fólico.
Los yogures son desnatados.
Desventajas: tiene más calorías, se pierde la fibra de la naranja al tomarla en forma de zumo (salvo si se añade la pulpa), la absorción de los azúcares de la fruta es más rápida y completa, lo cual no es tan deseable.
Se recomienda que las personas que quieran perder peso, tomen la fruta entera, y que las que quieran ganar peso la tomen en forma de zumos y batidos de fruta.
No obstante, en Alimentación Equilibrada, todo tiene lugar en su justa medida.

Este desayuno contiene:
Naranja 230g, cereales 40g y un yogur desnatado.
Tiene 355 Kcal.







Este desayuno contiene lo mismo que el anterior, sustituyendo el zumo por una naranja entera.
Contiene: 290 Kcal.

Podemos utilizar la diferencia de calorías hasta 450Kcal y añadirlas a las calorías que tomas a media mañana. Eso te permite hacer una toma más abundante a media mañana, si lo prefieres. También puedes tomar la fruta a media mañana en lugar de tomarla en el desayuno. Otra opción es sustituirla, por ejemplo, por tomate en una tostada. De esa manera tomarás una ración de verdura (lo recomendado es tomar 5 raciones diarias entre frutas y verduras).
En general, todos estos desayunos son suficientes en proteínas, incluso algo elevados los que contienen 2 yogures en lugar de uno. Las proteínas proceden tanto de los cereales como del yogur. Todos estos desayunos son bajos en grasa y en cantidades adecuadas de hidratos de carbono. En los casos en los que aparece el zumo, en lugar de la naranja entera, las cantidades de hidratos son más elevadas, debido a los azúcares contenidos en las 2 naranjas con las que se hace el zumo, en lugar de la pieza única entera.

martes, 14 de septiembre de 2010

¿POR QUÉ ENGORDAMOS?

Con los kilos, las cuentas salen claras. Consumir más de lo que se gasta, hace que engordemos.
Una vez que iniciamos el proceso de almacenamiento de grasa, ponemos en marcha ciertos mecanismos complejos que hacen que la acumulación resulte mucho más sencilla que la pérdida. Tiene que ver con hormonas, neurotransmisores, sustancias digestivas... Son responsables de que se gane peso y de que, a pesar de comer menos, no se consiga adelgazar.
En algunas ocasiones (muy pocas) el sobrepeso está provocado por algún tipo de enfermedad (hipotiroidismo, exceso de cortisona, síndromes genéticos raros, algunos fármacos tipo corticoides, antidepresivos, antiepilépticos... Aún así, todas estas situaciones son excepcionales y representan un 1% de todas las obesidades.

FACTORES QUE CONTRIBUYEN AL SOBREPESO:
  • LA MANERA DE COCINAR: los fritos abundantes, acompañar los alimentos con patatas fritas, las grasas de todo tipo y los dulces, los alimentos precocinados y la comida rápida.
  • LOS ALIMENTOS DE ALTA DENSIDAD CALÓRICA: proporcionan muchas calorías en poca cantidad de alimento, por lo cual no sacian suficientemente y se ingieren mayores cantidades.
  • EL TAMAÑO DE LAS RACIONES: ha aumentado considerablemente, comemos más cantidad de la que nuestro cuerpo necesita y creemos, en ocasiones, que es lo adecuado para estar bien alimentados.
  • LAS CHUCHERÍAS DE HOY EN DÍA: contienen elevada cantidad de grasa y azúcares. No aportan nutrientes generalmente y se consumen a diario.
  • EL EJERCICIO HA DISMINUIDO: disminuye con la edad, con el estilo de vida... los niños cada vez se mueven menos con respecto a los niños que saltaban, jugaban a la comba, patinaban, andaban en bici... Ahora los niños dedican a diario tiempo para ver la tele, jugar a videojuegos, desplazarse en coche...
  • DESCENSO DE LA MASA MUSCULAR: está producido por el sedentarismo. Al reducirse los músculos, se reduce el gasto metabólico, por lo que quemamos menos energía y engordamos más facilmente. No es el simple hecho de hacer más ejercicio lo que nos hace quemar más, sino que el desarrollo de la masa muscular contribuirá a aumentar lo que se quema, aún cuando no se está en movimiento.
  • DISMINUCIÓN DEL NÚMERO DE COMIDAS: el proceso de la digestión de los alimentos consume energía. Es lo que se denomina acción dinámica de los alimentos. Cada vez que ingerimos alimentos le damos trabajo al organismo y le obligamos a gastar energía. Por tanto, gastaremos más energía repartiendo las comidas en 5 que concentrándolas en 2 o 3 ingestas. Además, ingerir alimentos mantiene estables los niveles de glucosa en sangre que evitará la sensación continua de hambre y la necesidad de darnos el atracón cuando llevamos muchas horas sin comer.
  • POR CADA DÉCADA DE EDAD, EL METABOLISMO SE REDUCE: puede que hayas comprobado que comiendo la misma cantidad de comida, hace 10 años no engordabas y ahora sí. Se debe a la reducción del metabolismo con la edad. Se puede compensar de 2 maneras: disminuyendo la cantidad o aumentando la actividad.
  • LAS CALORÍAS VACÍAS: son las que contienen muchos alimentos y bebidas de hoy en día. Ej. la coca-cola tiene muchas calorías debido a los azúcares que contiene, sin embargo no aporta ningún nutriente con importancia al organismo (vitaminas, minerales, proteínas...) Estas bebidas y alimentos, suponen una gran cantidad de calorías vacías ingeridas casi a diario.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

VENTA DE BOLLERÍA Y REFRESCOS EN LOS COLEGIOS

NOTICIA DE PRENSA: LOS COLEGIOS LIMITARÁN LA VENTA DE BOLLERÍA Y REFRESCOS

La siguiente noticia apareció recientemente en los periódicos (elpais.com) y contiene datos interesantes sobre la situación actual en España. Sin dramatizar, tratemos de sacar algo positivo de ello, ya que implica a menores que dependen de las decisiones de sus padres, ya que ellos no son competentes sobre su propia alimentación.
El Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas acuerdan un plan para desterrar estos alimentos de los colegios.- La industria denuncia la "criminalización" de sus productos.- Los expertos apoyan la medida, pero creen que falta educación nutricional.
El Gobierno le ha declarado la guerra a las chucherías y los refrescos. El campo de batalla: los centros escolares públicos. Las patatas fritas, la bollería industrial y casi todas las bebidas refrescantes tienen los días contados en las cafeterías escolares y en las máquinas expendedoras de los patios. El Ministerio de Sanidad ha acordado con las comunidades autónomas un plan para desterrar estos alimentos de los colegios, limitar el contenido calórico de los productos que los niños puedan comprar entre clase y clase y unificar criterios para elaborar los menús escolares. Medidas con las que tratan de frenar el aumento de la obesidad infantil, una epidemia que está llegando a niveles alarmantes en España, donde uno de cada cuatro niños padece sobrepeso u obesidad, según los datos de Sanidad. La patología se ha triplicado entre este grupo de población en los últimos veinte años y tiene graves implicaciones: un niño obeso será, con toda probabilidad, un adulto enfermo.
Nutricionistas, pediatras y endocrinos consideran útil el plan del Gobierno. Eso sí, alertan, no servirá de nada si no va acompañado de políticas de educación y formación eficaces. "Los padres pueden mandar a los niños al colegio con una manzana y que luego ellos se compren en el cole una palmera de chocolate, una bolsa de patatas, un refresco... Lo que hay que hacer es educar al niño para que tenga conciencia de lo que come", dice Susana Monereo, jefa de Endocrinología del Hospital de Getafe, quien pone un ejemplo del problema: "Si no, no comerán golosinas en el colegio, algo que está muy bien, pero estarán deseando salir para comerlas. Hoy en día hay que defenderse de la sobrealimentación con tanta fuerza como nuestros antecesores se defendieron del hambre".
Pero el veto no se limita exclusivamente a los refrescos. También se restringirán los demás productos que se puedan comprar en colegios e institutos. Tanto en las máquinas expendedoras como en las cantinas: no podrá haber nada con más de 200 calorías, más de 0,5 gramos de sal, ni, por supuesto, que lleve algún ácido graso trans (excepto los que tienen de forma natural los lácteos o productos cárnicos). Así, casi ningún bollo, bolsa de patatas, galletas (por sanas que se vendan) o aperitivo salado, que se encuentran ahora por doquier en estas máquinas o en las cafeterías, pasan el corte. En el recreo tocará comer, entonces, fruta, bocadillos no envasados -"al estar compuestos de pan mayoritariamente no ofrecen un aporte excesivo de grasas, azúcares y sal", dice Sanidad- o zumos. Y mucha agua. Preferiblemente no embotellada, dice Sanidad.
Un plan que la endocrinóloga Susana Monereo considera "positivo". "Contribuye a frenar el consumo desmedido de este tipo de alimentos hipercalóricos y con escaso aporte nutricional", dice. Monereo, sin embargo, sostiene que aunque son un gran paso, las medidas no son suficientes. "Las acciones aisladas no van a servir para nada, hay que unirlas a la formación y al estímulo del ejercicio. Debería haber una clase especial o integrada en otra en la que se enseñase a los niños a comer, donde aprendan hábitos nutricionales saludables", expone.
Porque el problema que trata de combatir Sanidad no es menor. El 17% de la población adulta y el 13,9% de los niños españoles son obesos, según el Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Obesidad y Nutrición (Ciber-Obn). Y las cifras no cesan de crecer. Tanto que la Organización Mundial de la Salud ya ha bautizado esta patología como "la primera epidemia no vírica". Muchos no son conscientes aún de su gravedad. Pero la tiene y mucha. "La obesidad infantil es el problema más serio al que se enfrenta la sociedad moderna. De hecho, es la madre de todas las enfermedades, puerta de entrada hacia prácticamente todas", argumenta Monereo. "Un problema de salud pública grave", según Trinidad Jiménez.
Y es que esta patología suele ir acompañada o derivar en otras, como la diabetes. Otro dato nada desdeñable, esta vez económico: la obesidad representa, según el documento que presentó ayer la ministra de Sanidad, el 7% del gasto sanitario español, unos 2.500 millones de euros.
(ESTA ES LA VERDADERA PREOCUPACIÓN?? El gasto económico puede llegar a ser considerable, pero eso no resta importancia al problema!!!)
Todos estamos viendo como los problemas crónicos de salud están empezando a edades más tempranas. Hace cierto tiempo eran las personas de edad avanzada las que padecían problemas de colesterol elevado, luego fueron las de mediana edad, y cada vez el problema está apareciendo en poblaciones más jóvenes.
La obesidad aparece de forma más frecuente a edades más tempranas. Según el estudio Thao, el mayor y más reciente sobre obesidad infantil, un 6,9% de niños de 3 a 5 años es obeso y el 10,2% tiene sobrepeso. "Un dato preocupante porque los porcentajes crecen a medida que la edad aumenta", dice Gregorio Varela, presidente de la Fundación Española de Nutrición, que junto a varias universidades ha colaborado con el Programa Thao Salud Infantil. Las prisas de los padres, el hecho de que a los niños se les lleva en cochecito a todas partes y la pérdida de habilidades culinarias en familia son algunos de los factores que influyen. También la falta de sueño. Dormir poco es un factor que predispone a la obesidad y el sobrepeso, dice Rafael Casas, Director y Coordinador Nacional del Programa Thao.